E-reader vs. libro en papel: Review tras tres años usando un e-reader

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¿E-reader o libro en papel? ¿Cuál es mejor?

Una pregunta que me planteo recién ahora, tras años utilizando un lector electrónico diariamente para libros personales y documentos de la universidad. Antes de comprar el e-reader, creía firmemente que la respuesta iba por lo digital. Pero ahora, habiendo evaluado los dos mundos, entiendo que la decisión es mucho más compleja de lo que creía.

Precio

Fue el precio de los libros en papel lo que me hizo mirar al e-reader con amor. Ya no estaba segura de gastar tanto dinero en un libro sin tener certeza de que la adquisición valdría la pena. Si la historia no me atrapaba, el libro terminaría -como tantos otros- juntando tierra en la repisa. El lector electrónico representó una inversión importante de dinero que sin dudas trajo sus recompensas al largo plazo: los libros en formatos digitales (.epub) son muchísimo más baratos que los físicos. También existen muestras gratis de los primeros capítulos para tomar una decisión consciente antes de comprar.

Comodidad

  • Sin duda la portabilidad es uno de los grandes beneficios del e-reader. Ahorras espacio en casa, se facilita el proceso de mudanza, viajes o vacaciones.
  • ¿Te cortan la energía eléctrica seguido? En mi zona tenemos ese padecimiento cotidianamente, por lo que el e-reader me salvó durante varias noches en las que podía leer mis libros sin depender de la luz de la lámpara o una linterna.
  • La batería dura semanas. Incluso meses. Lo recomendable es tener apagado el wi-fi siempre que no lo usemos y desactivar la iluminación de la pantalla durante el día.
  • En cuestiones de capacidad y espacio, todo depende del modelo elegido. Mi Noblex ER6A02 trajo memoria interna de 8gb y el slot expansible. Más que suficiente para almacenar mis libros y documentos.

Notas y resaltados

Creo que este es el punto a favor más importante del lector electrónico: los resaltados.

Por cada libro que leo y resalto, el sistema operativo genera un archivo .txt con absolutamente todas las citas que marqué, los comentarios que hice y el número de página correspondiente. Toda esa preciada información en un solo archivo. Lo que suelo hacer, luego de terminar un libro, es copiar esos .txt en una carpeta en mi computadora. Todo almacenado y ordenado.

Lo más beneficioso de este flujo de trabajo es poder recurrir a las notas y resaltados fácilmente, sin tener que ir a por el libro y buscar hoja por hoja -o, si haces como yo, fijarse en el índice de resaltados armado en la última página de cada libro en papel.

Tener copias de estos resaltados en la computadora, discos rígidos o la nube permite también aumentar las posibilidades de conservación. Si solo están presentes en el papel, pueden terminar perdiéndose si el libro se rompe, se extravía o se presta.

¿Y qué tan largo es? Precisión absoluta con un e-reader

La posibilidad de elegir formatear todos los libros con una única tipografía y tamaño permite comparar las longitudes de los libros de una manera imposible de coordinar en papel, con la cantidad innumerable de ediciones diferentes que existen en el mercado.

Ahora puedo comparar tamaños y dimensionar los libros de una forma más eficiente.

Conclusiones

¿E-reader verdad?

Sí, pero no totalmente.

Creo que la decisión por el momento es continuar adquiriendo todos los libros digitalmente. Pero hay excepciones: en ocasiones termino de leer un libro que realmente me fascinó. Un libro que representó algo especial; ya sea por la historia, la construcción de algún personaje o, si es no-ficción, algún aspecto que cambió mi manera de ver situaciones o problemas. Algún recorrido que me marcó profundamente o un autor con el que quiero volver a reencontrarme. Son esos los libros que deseo tener en la biblioteca.

Es por eso que prefiero leer libros en digital y, sí me gustan muchísimo, ir a la librería local a comprarlos en físico. No hay placer más grande que pasar a la biblioteca de casa, buscar y elegir entre los tomos, oler las páginas y terminar el día sentándose con un café mientras sentimos la textura de nuestro libro favorito.


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